
Las mallas de refuerzo BAFA® son los conectores y estabilizadores “ocultos” de nuestro mundo. Rara vez se ven, pero están casi en todas partes: en asientos de automóviles y aviones, aerogeneradores, embalajes y cintas adhesivas, revestimientos de paredes y suelos, e incluso en palas de tenis de mesa y veleros. Siempre que un material deba reforzarse, unirse, armarse o mantener su forma, vale la pena considerar las mallas de refuerzo.
La razón está en sus propiedades: son ligeras, flexibles y resistentes.
Su estabilidad se debe a su construcción:
A diferencia de los tejidos o de las mallas convencionales de 0/90°, las mallas de refuerzo BAFA® están formadas por hilos que se cruzan en diagonal y se fijan en los puntos de cruce con ligantes de alta adherencia. Según el número de hilos longitudinales y diagonales, se crea una estructura romboidal de malla cerrada o abierta que absorbe las fuerzas en seis direcciones de forma más eficaz. Para cargas extremas también ofrecemos mallas de refuerzo BAFA® de 8 y 10 direcciones.
Las mallas de refuerzo BAFA® destacan no solo por su amplio abanico de aplicaciones, sino también por su construcción flexible y su gran variedad de materiales. Las mallas de refuerzo BAFA® pueden fabricarse con fibras naturales como algodón, lino o yute, y con fibras químicas como poliéster, poliamida, vidrio, viscosa, carbono y otras.

Para una malla de refuerzo puede utilizarse casi cualquier hilo, natural o químico.
Adaptamos el acabado de cada malla de refuerzo BAFA® a los requisitos del cliente. Impermeable o ignífuga, reciclable o biodegradable: casi cualquier propiedad es posible, incluso en lotes pequeños. Según la aplicación, seleccionamos el material, la estructura y la densidad adecuados para la malla de refuerzo BAFA®, para obtener resultados óptimos.

El resultado es una mayor estabilidad dimensional, un menor alargamiento
y una mayor resistencia, con un peso reducido.
Esto hace que la tecnología sea especialmente atractiva para la construcción ligera.
Algunos productos requieren estas propiedades
en un grado aún mayor.
Para ellos fabricamos construcciones especiales: mallas de refuerzo BAFA® de 8 o 10 direcciones con 4 o 5 ejes, en las que se cruzan hasta 4 o 5 hilos en un solo punto.
Las mallas de refuerzo BAFA® de 8 y 10 direcciones se utilizan, entre otras aplicaciones, en equipamiento deportivo muy solicitado, como los esquís, y en pavimentos deportivos de uso intensivo. Ventajas:
